Escapémonos, vayámonos, huiremos por la tierra virgen, nos olvidaremos de todo, aprenderemos a hacerlo. Vamos querida huyamos, corramos por los verdes prados, seamos libres, vamos querida, vamos por la vida que soñamos, que no te importe lo que los demás piensen, que no te importe que decepciones, vamos querida, corre conmigo ¡Vayámonos! ¡Vayámonos! No nos quedaremos donde las sombras acechan, correremos persiguiendo a la luz que nos guiará por los caminos correctos. Vamos querida, que nada nos importará lo que la sociedad piense que somos, porque ella está encarcelada, encerrada entre sus propias paredes, con cientos de velos cubriendo sus ojos, ella tiene envidia querida, de nuestra libertad y de nuestros delirios. ¡Vayámonos! ¡Vayámonos ahora que podemos! Escapemos de esta casa de muñecas. Seamos libres, ¡Vamos querida! Soñemos que podemos escapar.